memorias
MORAZAN BENEMERITO LIBERTADOR DE HONDURAS Y CENTROAMERICA
Aunque parezca mentira, los hondureños nunca hemos dado a FRANCISCO MORAZAN QUESADA el reconocimiento de ser nuestro BENEMERITO LIBERTADOR, no obstante haber roto las cadenas de más de tres siglos de esclavitud en que nos tuvo España, tarea que comenzó a ejecutar en abril de 1827 combatiendo en el Sitio de Comayagua, la antigua Capital, y que prosiguió en La Hacienda La Maradiaga, en el actual departamento del mismo nombre, y luego en noviembre de ese año en la Batalla de La Trinidad y en las Vueltas del Ocote, Olancho, en 1830; pero también en otras acciones libradas por otros valientes en su nombre, como ser en Opoteca en 1830 y Jaitique en 1832.
Los Cuerpos Legisalativos de Guatemala, El Salvador y Costa Rica, por el contrario, así como varioss ciudadanos, tuvieron ese gesto de agradecimiento hace muchísmos años. En el caso de Guatemala, por ejemplo, el 21 de abril de 1829 la Asamblea Legislativa estatal, siendo Presidente de la misma el General Nicolás Espinoza, mandó condecorar con una medalla a Morazán, cuyo nombre debía aparecer en la leyenda, precedida del de Bene-mérito (Morazán declinó el honor). Luego lo hizo quien fuera miembro prominente del Episcopado y Presidente del Congreso Federal, el Dr. y Presbítero José Antonio Alcayaga mediante nota del 7 de junio de 1829 dirigida a Don Mariano Prado, Secretario Ministro de Don Juan Barrundia, Jefe de Estado de Guatemala. Asimismo, el 11 de octubre de 1834, la Asamblea Ordinaria del Estado de El Salvador concedió al ciudadano Francisco Morazán el titulo de General de su Ejército y el de Benemérito de la Patria. En seguida, el 29 de mayo de 1839 la Asamblea Legislativa del mismo Estado, "da al Benemérito de la Patria, General C. Francisco Morazán, las más expresivas gracias por sus heroicos esfuerzos y servicios tan positivos en las acciones de Las Lomas y de El Espíritu Santo". Años más tarde, el miércoles 13 de abril de 1842 a las 3 de la tarde desde Alajuela, Costa Rica, el señor José León Fernández manifiesta: "Señor Morazan, repito mis sentimientos por el feliz resultado de la opinión de un pueblo que tanto aprecio, y porque, si no me equivoco, es él el que sellará la libertad de Centro-America". Luego, en San José, el 15 Julio de 1842 la Asamblea Constituyente declaró a Morazán "Libertador de Costa Rica" y el 3 de agosto de 1842 obligó al Ministro Saravia a imprimir, circular y publicar el enunciado decreto, por no haberlo hecho Morazán en un gesto de modestia. . En Honduras, 179 años después de Guatemala, en el mes de octubre de 2007, el Diputado Emilio Cabrera propuso ante el Congreso Nacional un Proyecto de Decreto, tendente a que se declare "Libertador de Honduras y Centroamérica" a José Francisco Morazán Quesada, proyecto que fue dictaminado favorablemente por la Comisión Ordinaria de Cultura y Arte, pero la Directiva no lo ha sometido al Pleno para su aprobación, por lo que demandamos lo haga urgentemente llamándolo "BENEMÉRITO LIBERTADOR DE HONDURAS Y CENTROAMÉRICA".
Por Lic. MIGUEL CALIX SUAZO-Vicepresidente del Instituto Morazánico-Vicepresidente Academia Hondureña de Geografía e Historia
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Por lobogabriel - 22 de Abril, 2008, 16:34, Categoría: memorias
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sonia catela..la censura y quema de libros, en argentina
PROHIBIDAS POR DECRERTO I
Por Sonia Catela *
Con fecha, número y firma de autoridades, decretos oficiales mandaron a la quemazón una serie de obras de escritoras argentinas.
Las públicamente proscriptas, aquéllas mujeres escritoras malditas cuyas obras secuestraba la policía federal de librerías, editoriales y bibliotecas, atravesaron un infierno propio. Echémoles una mirada a tales mujeres, en su cuerpo vivo, textual y corporal.
El decreto Nº 1101, del 26 de abril de 1977 del PE, vetó GANARSE LA MUERTE de Griselda Gambaro. En el libro el gobierno halló una "posición nihilista frente a la familia, la moral, el ser humano y la sociedad".
Para la censura, persecución, secuestro y quema, esas actitudes constituían una agresión directa a la comunidad y corroboraban la existencia de formas cooperantes de disgregación social, tanto o más disolventes que las violentas.
Sirvamos un fragmento de Ganarse la muerte de la Gambaro:
"Así, volvió a la casa deseando encontrar paz, lo cotidiano ajustado aceitadamente sobre los rieles, y la comida no estaba lista [...]
-¡Cledy!- Llamó el marido, y Cledy tardó bastante en moverse. Olió a quemado e inició un movimiento, angustiada.
¡Ah, era demasiado! pensó el marido, sintiendo que el mundo se le venía encima. Otros podían ser peores que él, que por otra parte, siempre había sido un pan de Dios. [...] Sacó el revólver y disparó ciega, irreflexivamente, pero con buena puntería.
Los niños acudieron y observaron, curiosos. Cledy había caído, los pies bajo los muslos, cabellos extendidos, el brazo inútil contra el cuerpo, sin cambio, en una postura modesta, agradable.
-¡Se murió la estúpida! ¡Se murió la estúpida! -gritaron los niños, festejando alborozados".
El decreto gubernamental también proclamó: "la necesidad de garantizar a la familia argentina su derecho natural y sagrado a vivir de acuerdo con nuestras tradiciones y arraigadas costumbres". Afirmación que se ensambla con la aspiración de cristalizar las formas sociales poniéndolas fuera de cualquier transformación cultural. El derecho natural al que se alude es "superior a toda ley escrita", algo que ha de regir "sin consideración a época o país, prescindiendo de determinaciones temporables y espaciales". Eterno, inmutable, uniforme, el derecho natural queda "libre de toda variación que puedan provocar los hombres".
Pero más; los militares le confieren a ese atributo de la familia un carácter sagrado, con lo cual se lo remite al "Derecho considerado mandato divino, del que surge la figura de Dios legislador quien gobierna el mundo e inspira las normas humanas, ya que en él residen las leyes eternas".
Se elaboró así el eje Gambaro/afrenta a la moral y la familia/ apóstata/ paria social, legitimado por el gobierno, la escuela y una parte entusiasta de la sociedad.
Captar párvulos para la guerrilla
UN ELEFANTE OCUPA MUCHO ESPACIO de Elsa Borneman, recibió su anatema el 13 de octubre de 1977, por decreto 3155. Fue acusada de: "posición que agravia la moral y la familia", valores alrededor de los cuales gira la esencia de una mujer según esta filosofía, y contra los cuales atentaban estas escritoras; pero más: respecto de "Un elefante..." se resaltó que se trataba "de cuentos destinados al público infantil con una finalidad de adoctrinamiento preparatoria para la tarea de captación ideológica del accionar subversivo".
Metamorfoseada en una suerte de "desviada", de mujer que busca corromper a los niños con su obra, Elsa Bornemann se vio radiada a la periferia de aquella Argentina que en 1982 se proclamaría "reserva cultural y moral de Occidente" y que exigía a la familia como un dogma: "núcleo natural generador de vida, de carácter indisoluble, dada la decisión de constituirla asumida por los cónyuges ante Dios y la sociedad".
Fragmento de "EL AÑO VERDE" cuento del libro prohibido de Elsa Bornemann:
"Asomándose cada primero de enero desde la torre de su palacio, el poderoso rey saluda a su pueblo, reunido en la plaza mayor. Como desde la torre hasta la plaza median aproximadamente unos setecientos metros, el soberano no puede ver los pies descalzos de su gente. Tampoco le es posible oír sus quejas (y esto no sucede a causa de la distancia, sino, simplemente, porque es sordo...)
-¡Buen año nuevo! ¡Que el cielo los colme de bendiciones! -grita entusiasmado, y todas las cabezas se elevan hacia el inalcanzable azul salpicado de nubecitas, esperando inútilmente que caiga siquiera alguna de tales bendiciones.
-¡El año verde serán todos felices! ¡Se los prometo! -agrega el rey antes de desaparecer hasta el primero de enero siguiente.
-El año verde... -repiten por lo bajo los habitantes de ese pueblo antes de regresar hacia sus casa-. El año verde...
Pero cada año nuevo llega con el rojo de los fuegos artificiales disparados desde la torre del palacio...
con el azul de las telas que se bordan para renovar las tres mil coertinas de las ventanas del palacio...
con el blanco de los armiños que se crían para confeccionar las suntuosas capas del rey...
con el negro de los cueros que se curten para fabricar sus doscientos pares de zapatos...
con el amarillo de las espigas que los campesinos siembran para amasar -más tarde- panes que nunca comerán...
Cada año nuevo llega con los mismos colores de siempre. Pero ninguno es totalmente verde... Y los pies continúan descalzos... y el rey, sordo.
Hasta que, en la última semana de cierto diciembre, un muchacho toma una lata de pintura verde y una brocha. Primero pinta el frente de su casa, después sigue con la pared del vecino, estirando el color hasta que tiñe todas las paredes de su cuadra, y la vereda, y los cordones, y la zanja (...)
Y el pueblo entero, como si de pronto un fuerte viento lo empujara en apretada hojarasca, sale a pintar hasta el último rincón. Y en hojarasca verde se dirige luego a la plaza mayor, festejando la llegada del año verde. Y corren con sus brochas empapadas para pintar el palacio por fuera y por dentro. Y por dentro están los tambores de la guardia real, que por primera vez baten alegremente la llegada del año verde.
-Que llegó para quedarse! -gritan todos a coro mientras el rey escapa hacia un descolorido país lejano".
El 30 de agosto de 1980 se quemaron, en un solo día, un millón y medio de libros. Los había publicado el Centro Editor de América Latina, y se los secuestró de sus depósitos por "subversivos".
Héctor Gustavo de la Serna, juez federal de La Plata, ordenó a la policía provincial que les prendieran fuego en un baldío de Sarandí.
El juez Gustavo de la Serna, exigió que hubiera testigos de la editora, y, fueron llevados por la fuerza dos empleados, Ricardo Figueiras y Amanda Toubes.
El juez Héctor Gustavo de la Serna, dispuso también que se tomaran fotos de la destrucción de ese millón y medio de libros, las que fueron difundidas por el periódico Clarín en su edición del domingo 27 de agosto del 2000, veinte años después; veinte años es mucho tiempo. Se ve un camión volcador descargando montañas y montañas de libros, y, en otra toma, éstos ya son restos humeantes, carbonizados.
Al Centro Editor de América Latina, que había logrado lectores argentinos para escritores argentinos, con una circulación de cien mil ejemplares para algunas de sus colecciones periódicas, como "Capítulo", y "Los hombres de la historia", el mismo representante de la dictadura lo castigó clausurando en sus sótanos otro millón de ejemplares. La Editorial quebró.
Pero ¿cuántos libros se incineraron en el país? Nadie hizo el cálculo. Griselda Gambaro, Elsa Bornemann, Iverna Codina, Laura Devetach, Roma Mahieu marcharon a piras donde se incendió la sangre viva de su palabra. Algunos de los libros prohibidos sobrevivieron; reeditados después, están. Otros, inhallables, de contenido inconjeturable, asumen la categoría de verdaderos desaparecidos.
FUENTE: Contratapa Rosario/12 31 diciembre 2007- envio ruben vedovaldi
Por Sonia Catela *
Con fecha, número y firma de autoridades, decretos oficiales mandaron a la quemazón una serie de obras de escritoras argentinas.
Las públicamente proscriptas, aquéllas mujeres escritoras malditas cuyas obras secuestraba la policía federal de librerías, editoriales y bibliotecas, atravesaron un infierno propio. Echémoles una mirada a tales mujeres, en su cuerpo vivo, textual y corporal.
El decreto Nº 1101, del 26 de abril de 1977 del PE, vetó GANARSE LA MUERTE de Griselda Gambaro. En el libro el gobierno halló una "posición nihilista frente a la familia, la moral, el ser humano y la sociedad".
Para la censura, persecución, secuestro y quema, esas actitudes constituían una agresión directa a la comunidad y corroboraban la existencia de formas cooperantes de disgregación social, tanto o más disolventes que las violentas.
Sirvamos un fragmento de Ganarse la muerte de la Gambaro:
"Así, volvió a la casa deseando encontrar paz, lo cotidiano ajustado aceitadamente sobre los rieles, y la comida no estaba lista [...]
-¡Cledy!- Llamó el marido, y Cledy tardó bastante en moverse. Olió a quemado e inició un movimiento, angustiada.
¡Ah, era demasiado! pensó el marido, sintiendo que el mundo se le venía encima. Otros podían ser peores que él, que por otra parte, siempre había sido un pan de Dios. [...] Sacó el revólver y disparó ciega, irreflexivamente, pero con buena puntería.
Los niños acudieron y observaron, curiosos. Cledy había caído, los pies bajo los muslos, cabellos extendidos, el brazo inútil contra el cuerpo, sin cambio, en una postura modesta, agradable.
-¡Se murió la estúpida! ¡Se murió la estúpida! -gritaron los niños, festejando alborozados".
El decreto gubernamental también proclamó: "la necesidad de garantizar a la familia argentina su derecho natural y sagrado a vivir de acuerdo con nuestras tradiciones y arraigadas costumbres". Afirmación que se ensambla con la aspiración de cristalizar las formas sociales poniéndolas fuera de cualquier transformación cultural. El derecho natural al que se alude es "superior a toda ley escrita", algo que ha de regir "sin consideración a época o país, prescindiendo de determinaciones temporables y espaciales". Eterno, inmutable, uniforme, el derecho natural queda "libre de toda variación que puedan provocar los hombres".
Pero más; los militares le confieren a ese atributo de la familia un carácter sagrado, con lo cual se lo remite al "Derecho considerado mandato divino, del que surge la figura de Dios legislador quien gobierna el mundo e inspira las normas humanas, ya que en él residen las leyes eternas".
Se elaboró así el eje Gambaro/afrenta a la moral y la familia/ apóstata/ paria social, legitimado por el gobierno, la escuela y una parte entusiasta de la sociedad.
Captar párvulos para la guerrilla
UN ELEFANTE OCUPA MUCHO ESPACIO de Elsa Borneman, recibió su anatema el 13 de octubre de 1977, por decreto 3155. Fue acusada de: "posición que agravia la moral y la familia", valores alrededor de los cuales gira la esencia de una mujer según esta filosofía, y contra los cuales atentaban estas escritoras; pero más: respecto de "Un elefante..." se resaltó que se trataba "de cuentos destinados al público infantil con una finalidad de adoctrinamiento preparatoria para la tarea de captación ideológica del accionar subversivo".
Metamorfoseada en una suerte de "desviada", de mujer que busca corromper a los niños con su obra, Elsa Bornemann se vio radiada a la periferia de aquella Argentina que en 1982 se proclamaría "reserva cultural y moral de Occidente" y que exigía a la familia como un dogma: "núcleo natural generador de vida, de carácter indisoluble, dada la decisión de constituirla asumida por los cónyuges ante Dios y la sociedad".
Fragmento de "EL AÑO VERDE" cuento del libro prohibido de Elsa Bornemann:
"Asomándose cada primero de enero desde la torre de su palacio, el poderoso rey saluda a su pueblo, reunido en la plaza mayor. Como desde la torre hasta la plaza median aproximadamente unos setecientos metros, el soberano no puede ver los pies descalzos de su gente. Tampoco le es posible oír sus quejas (y esto no sucede a causa de la distancia, sino, simplemente, porque es sordo...)
-¡Buen año nuevo! ¡Que el cielo los colme de bendiciones! -grita entusiasmado, y todas las cabezas se elevan hacia el inalcanzable azul salpicado de nubecitas, esperando inútilmente que caiga siquiera alguna de tales bendiciones.
-¡El año verde serán todos felices! ¡Se los prometo! -agrega el rey antes de desaparecer hasta el primero de enero siguiente.
-El año verde... -repiten por lo bajo los habitantes de ese pueblo antes de regresar hacia sus casa-. El año verde...
Pero cada año nuevo llega con el rojo de los fuegos artificiales disparados desde la torre del palacio...
con el azul de las telas que se bordan para renovar las tres mil coertinas de las ventanas del palacio...
con el blanco de los armiños que se crían para confeccionar las suntuosas capas del rey...
con el negro de los cueros que se curten para fabricar sus doscientos pares de zapatos...
con el amarillo de las espigas que los campesinos siembran para amasar -más tarde- panes que nunca comerán...
Cada año nuevo llega con los mismos colores de siempre. Pero ninguno es totalmente verde... Y los pies continúan descalzos... y el rey, sordo.
Hasta que, en la última semana de cierto diciembre, un muchacho toma una lata de pintura verde y una brocha. Primero pinta el frente de su casa, después sigue con la pared del vecino, estirando el color hasta que tiñe todas las paredes de su cuadra, y la vereda, y los cordones, y la zanja (...)
Y el pueblo entero, como si de pronto un fuerte viento lo empujara en apretada hojarasca, sale a pintar hasta el último rincón. Y en hojarasca verde se dirige luego a la plaza mayor, festejando la llegada del año verde. Y corren con sus brochas empapadas para pintar el palacio por fuera y por dentro. Y por dentro están los tambores de la guardia real, que por primera vez baten alegremente la llegada del año verde.
-Que llegó para quedarse! -gritan todos a coro mientras el rey escapa hacia un descolorido país lejano".
El 30 de agosto de 1980 se quemaron, en un solo día, un millón y medio de libros. Los había publicado el Centro Editor de América Latina, y se los secuestró de sus depósitos por "subversivos".
Héctor Gustavo de la Serna, juez federal de La Plata, ordenó a la policía provincial que les prendieran fuego en un baldío de Sarandí.
El juez Gustavo de la Serna, exigió que hubiera testigos de la editora, y, fueron llevados por la fuerza dos empleados, Ricardo Figueiras y Amanda Toubes.
El juez Héctor Gustavo de la Serna, dispuso también que se tomaran fotos de la destrucción de ese millón y medio de libros, las que fueron difundidas por el periódico Clarín en su edición del domingo 27 de agosto del 2000, veinte años después; veinte años es mucho tiempo. Se ve un camión volcador descargando montañas y montañas de libros, y, en otra toma, éstos ya son restos humeantes, carbonizados.
Al Centro Editor de América Latina, que había logrado lectores argentinos para escritores argentinos, con una circulación de cien mil ejemplares para algunas de sus colecciones periódicas, como "Capítulo", y "Los hombres de la historia", el mismo representante de la dictadura lo castigó clausurando en sus sótanos otro millón de ejemplares. La Editorial quebró.
Pero ¿cuántos libros se incineraron en el país? Nadie hizo el cálculo. Griselda Gambaro, Elsa Bornemann, Iverna Codina, Laura Devetach, Roma Mahieu marcharon a piras donde se incendió la sangre viva de su palabra. Algunos de los libros prohibidos sobrevivieron; reeditados después, están. Otros, inhallables, de contenido inconjeturable, asumen la categoría de verdaderos desaparecidos.
FUENTE: Contratapa Rosario/12 31 diciembre 2007- envio ruben vedovaldi
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Por lobogabriel - 12 de Febrero, 2008, 6:31, Categoría: memorias
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EN RECUERDO DE LAS MARIPOSAS MIRABAL
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EJEMPLO DE MUJERES REVOLUCIONARIAS, A 47 AÑOS DE SU BRUTAL ASESINATO
Los nombres de estas tres mujeres dominicanas, conocidas como las hermanas Mirabal, simbolizan el Día Internacional de la “No Más Violencia Contra las Mujeres” desde 1981. María Teresa, Minerva y Patria fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden de la dictadura de Trujillo. Su larga lucha contra uno de los poderíos más sanguinarios del continente se recuerda hoy en homenaje a la lucha comprometida de todas las mujeres de NUESTRA AMERICA.
La presencia de estas valientes COMPAÑERAS que desafiaron a una de las más sanguinarias dictaduras de nuestro continente, se renueva en la obstinada memoria colectiva más allá de las fronteras dominicanas por su heroica trayectoria revolucionaria desembocada en una de las tragedias más tenebrosas que recuerda la historia Latinoamericana.
Patria Mercedes, María Argentina Minerva y Antonia María Teresa Mirabal, nacieron en un paraje denominado Ojo de Agua, pequeña localidad de Salcedo. Su padre Enrique Mirabal y su madre, Mercedes Reyes Camilo dieron vida a cuatro jovencitas educadas con esmero, honestidad, ideas de libertad e independencia.
De las cuatro, Minerva se destacó por su inteligencia despierta y fuerte personalidad. Todo el que la recuerda, asegura que era de una belleza legendaria.
El dictador Rafael Leonidas Trujillo la conoció en una fiesta, quedó impresionado y resolvió conquistarla. Asediada con faltas de respeto, Minerva abofeteó a Trujillo. “Hemos oído historias de jóvenes drogadas, luego violadas por el Jefe” – dijo retirándose indignada con toda su familia del palacio de gobierno.
A Rafael Leonidas Trujillo no le bastaron las disculpas del padre, obligado a enviar un telegrama con excusas y pocos días después fue encarcelado seguido por Minerva, ella acusada de complotar contra el régimen. El riguroso espionaje concluyó señalando que la joven se relacionaba con miembros del Partido Socialista Popular. La prisión de ambos duró varias semanas y Don Enrique murió debido a las torturas y humillaciones sufridas durante el cautiverio. Dichos acontecimientos y su certidumbre de luchar para deponer a Trujillo, transformaron la vida de las hermanas Mirabal, llevando la delantera Minerva, quien con el nombre de “Mariposa”, se incorporó al trabajo clandestino del Movimiento de Resistencia Interna, establecido a pocos días del triunfo revolucionario de Fidel Castro en Cuba. Dicho grupo se conformó en honor de la expedición rebelde armada procedente de Cuba, que resultó aplastada por la dictadura. Denominaron al conjunto Movimiento Clandestino 14 de Junio. Cosa curiosa, el mismo día del natalicio del CHE. Minerva fue señalada como la iniciadora del movimiento y su marido, Manolo Tavares y el cuñado Leandro Guzmán formaron parte de la directiva. Una delación llevó a los servicios secretos informes sobre el conjunto y sus integrantes. Fueron inmediatamente encarcelados. El régimen entró en la etapa más represiva y llegó al extremo de intentar el asesinato de Rómulo Betancourt, presidente de Venezuela.
El destino de las hermanas Mirabal estaba señalado. Cuando Patria, Minerva y María Teresa regresaban de visitar a sus maridos presos las emboscaron. El crimen se presentó como “accidente”, y más tarde se supo que las asesinaron a garrotazos y sus cuerpos, ubicados en el propio vehículo fueron precipitados al abismo.
Señala Ciriaco de la Rosa, uno de sus asesinos: “Después de apresarlos los condujimos al sitio cerca del abismo donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas, cumplió la orden en el acto y se llevó a la de las trenzas largas [Maria Teresa]. Alfonso Cruz eligió la más alta [Minerva], yo la más bajita y gordita [Patria] y Malleta al chofer, Rufino de la Cruz. Ordené a Pérez Terrero que permaneciera en la carretera por si se acercaba alguien. Esa es la verdad, no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Traté de evitarlo pero no pude, de lo contrario Trujillo nos liquidaba a todos.”
Las hermanas Mirabal y Rufino de la Cruz fueron golpeados hasta la muerte. El horrible crimen tuvo consecuencias para Trujillo porque el homicidio de tres mujeres indefensas produjo en la población dominicana gran conmoción y dio comienzo al fin de su régimen. Sobrevuelan para siempre desde el viejo obelisco, iluminando desde sus alturas la faz de la centenaria ciudad de Santo Domingo y todo el continente desde Río Bravo a Tierra del Fuego, como símbolo no sólo de la mujer golpeada sino como REVOLUCIONARIAS COMPROMETIDAS CON LAS LIBERTADES Y SOBERANIAS DE TODOS LOS PUEBLOS DE NUESTRA AMERICA.
HERMANAS MARIPOSAS MIRABAL, CON BRISAS NUEVAS EN NUESTROS PAISES CASTIGADOS POR LOS ARBITROS COLONIALES Y SUS CIPAYOS DE TURNO, LOS COMPAÑEROS DE TODA LATINOAMERICA LES DECIMOS EN UNIDAD -HERMANAS: ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, VENCEREMOS!
ASOC. CULTURAL JOSE MARTÍ DE LA REP. ARGENTINA- ADRIANA VEGA
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Por lobogabriel - 26 de Noviembre, 2007, 6:41, Categoría: memorias
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armando tejada gomez: quince años.....
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A 15 años de ese 3 de noviembre de 1994,
en que partió el poeta Armando Tejada Gómez.
“Ellos están lejos. / Son lo que más amo de la lejanía. /Tienen ese rostro/ de niebla, en la ausencia/ y nombres sonoros/ como campanada/ en aldea dormida”.
A. T. Gómez.
Era abril cuando nace a los veintiún días del año 1929; Era una de esas fechas cuando ya se vislumbra el otoño mendocino, y sus arboledas se tornan generosamente bellas. Allí, en la Medialuna, a orillas del zanjón Guaymallén, nace el hijo antepenúltimo de 24 hermanos de una familia cuyana formada por sus padres Lucas Tejada (tropero) y doña Florencia Gómez. Ese retoño se llamó: Armando Tejada Gómez.
Había nacido un niño que luego pierde a su padre a los cuatro años. Que debe crecer como crecen quienes no tienen posibilidades de parecerse a los que pueden ser niños por condición de clase. Esta realidad, lo lleva a vivir algunos meses con una tía en el campo, quién le enseña las primeras letras en un breviario, siendo esa la única instrucción que recibió, para luego abrevar en los oficios de la calle: lustrador, canillita, obrero de la construcción, boxeador, y por las noches cobijarse al calor de los boliches adquiriendo los sonidos y la esencia del canto popular de los obreros.
A los 15 años puede comprar “El Martín Fierro” que tanto había mirado en una casa de libros, y a partir de ahí no deja de leer casi con desesperación toda clase de literaturas, sabiendo ya de antemano, que debía no pecar de ignorancia de buena tinta como los que mandaban; debía instruirse como ellos si quería desterrar su marginalidad, y la de sus pares. Así lo hizo, a partir de ahí comienza a comprender las luchas sociales, participa en jornadas de protestas populares y aborda la poesía como expresión.
Aunque antes había escrito algunas cosas, desde el año 1954 y con 23 años, empieza a editar sus trabajos: Pachamama, Tonadas en la Piel, Antología de Juan etc. Siendo estas reconocidas y premiadas por los intelectuales de su lugar, dejando atrás la portación de “Negrito de allá atrás…”que comúnmente conlleva el vivir cruzando la línea que divide pobres y acomodados. Luego viene la etapa del político que lo convierte en Diputado Provincial por la UCRI, donde realiza una tarea legislativa que prestigia esa labor, tanto por su coherencia, como por su compromiso a su origen que nunca renunció.
Su inspiración hace que no pare de componer y crear nuevas tendencias hasta llegar a fundar en 1963 el Movimiento del Nuevo Cancionero junto a Oscar Matus, Mercedes Sosa, Eduardo Aragón, Tito Francia y otros, para llegar luego a Buenos Aires y convertirse así, en uno de los poetas, cuyas letras eran grabadas por los grandes artistas, y por otra parte pasa a llevar la palabra de sus poemas a los escenarios del país y del mundo. Fue premiado local e internacionalmente por poesía y literatura. Cuando la dictadura cívico-militar y “patriótica” se hace cargo de la instauración del modelo económico impuesto por el imperio y se confisca a sangre y fuego la posibilidad de pensar, crear, investigar, soñar y ser joven, también sufre prohibiciones, que lo hace determinar irse a España a probar suerte, que indudablemente le llegó, dado que en 1980 su novela “Dios era Olvido”, se premió en Bilbao con un premio muy importante que le permitió – a pesar de su prohibición- presentar su libro por Espasa Calpe en la VI Feria Internacional del Libro en Buenos Aires. En esos años sus publicaciones llevan el nombre de Carlos de Mendoza, para tratar al menos de poder expresar algo sin censura.
Sus libros se agotan, sus canciones recorren el mundo, sigue siendo un referente de la palabra con fundamento en todos los foros del mundo. Su voz resuena en cada espacio o público que lo escucha, lee o canta, como sucede con “Canción Con Todos” que se convierte en Himno Latinoamericano y se traduce en varios idiomas, hasta en Danés.
Ese niño que llegó en aquel abril de dorados atardeceres mendocinos. Que pasó a integrar una de esas familias numerosas, arrinconadas por el desamparo y la postergación, pudo renacer, superarse y pelearle a la vida desde otro lugar, para eso tuvo que encender la llama de la libertad que llevaba adentro y luchar por lo que creía con la transparencia como estandarte.
Ese hombre, ese gigante de la palabra, también uno de esos días en que la vida deja de cobrar en horas la estancia por estos pagos; el día en que los compadres se sintieron huérfanos de esa mano amiga de vino compartido. Ese mismo día, con 63 años y a los tres días de noviembre del año 1994, el poeta Armando Tejada Gómez, se marchó en silencio… dejando para todos su obra impostergable.
Miguel Longarini
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Por lobitogabriel - 2 de Noviembre, 2007, 8:58, Categoría: memorias
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ernesto che guevara
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Ernesto Che Guevara
En este aniversario de tu muerte, conociendo tu verticalidad moral, estoy seguro que repudiarías un panegírico pomposo y vacío, reducido a formales alabanzas. Creo que preferirías que usemos la fecha para algo más productivo y útil, que pueda transformarse en “armas” políticas y armas reales para continuar la lucha en la que no cejaste hasta ese aciago día de octubre. Olmedo Beluche ERNESTO “CHE” GUEVARA Por Olmedo Beluche Hace cuarenta años caía abatido, en una escuela de un pueblito lejano en los campos de Bolivia, Ernesto “Che” Guevara, revolucionario argentino, cubano, boliviano, congolés, latinoamericano, vocero de los pueblos oprimidos del mundo, que todos estos gentilicios se hicieron carne en el internacionalista más consecuente que haya nacido. No había cumplido yo los diez años, pero ya sabía de su existencia. Por supuesto, no comprendía a cabalidad lo que estaba en juego, pero ese sentido de solidaridad y de justicia, que es natural en los niños de esa edad, antes que lo destruya la socialización y la moral individualista del capitalismo, me movía a la admiración por el Che. Tal vez por eso, recuerdo que, ante la pregunta trillada (“¿Qué quieres ser cuando seas grande?”) de una tía un poquito pesada y bastante gringuera, orondo le respondí: “quiero ser guerrillero”. Hasta hoy no olvido su cara de desagrado. Estoy casi seguro que la noticia de su muerte me la dio mi padre, cuya confirmación debió escucharla por Radio Habana Cuba, la que ponía a diario en un tono bajito, como cientos de miles de latinoamericanos por aquella época. Cuarenta años después, sus palabras retumban en mi mente: “En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.” Che, tu grito de guerra llegó, no a uno, sino a millones de oídos receptivos. Y aunque la lucha no siempre discurrió por los caminos que previste, y adquirió nuevas formas, tu ejemplo cunde, inspira y vive en todos aquellos que día a día luchan por un mundo mejor, sin explotación, ni opresión, ni miseria capitalistas. Un mundo donde todos los seres humanos seamos realmente hermanos.
En este aniversario de tu muerte, conociendo tu verticalidad moral, estoy seguro que repudiarías un panegírico pomposo y vacío, reducido a formales alabanzas. Creo que preferirías que usemos la fecha para algo más productivo y útil, que pueda transformarse en “armas” políticas y armas reales para continuar la lucha en la que no cejaste hasta ese aciago día de octubre.
Hagámoslo: ¿Qué de la vida y el pensamiento del Che Guevara es útil a los jóvenes de edad y corazón que luchan a inicios del siglo XXI por “otro mundo posible”?
Algunos dirán, los más negativos, que la América Latina y el mundo de hoy tienen poco en común con los tiempos que le tocó vivir al Che. Que desapareció la URSS y el “campo socialista”; que el Vietnam que tanto admiró ahora vuelve al capitalismo y es amigo de Estados Unidos; que la Cuba socialista y revolucionaria, a la que dedicó lo mejor de su vida,apenas se sostiene en su ostracismo; que la guerra de guerrillas fracasó allí donde se implementó. Y todo esto es en parte cierto, pero también es en esencia falso. Porque habiendo cambiado las formas en que la lucha de clases se presenta en el mundo, el meollo del problema sigue siendo la misma que señaló el Che: “En definitiva, hay que tener en cuenta que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo. La participación que nos toca a nosotros, los explotados y atrasados del mundo, es la de eliminar las bases de sustentación del imperialismo: nuestros pueblos oprimidos, de donde extraen capitales, materias primas, técnicos y obreros baratos y a donde exportan nuevos capitales -instrumentos de dominación-, armas y toda clase de artículos, sumiéndonos en una dependencia absoluta. El elemento fundamental de esa finalidad estratégica será, entonces, la liberación real de los pueblos; liberación que se producirá; a través de lucha armada, en la mayoría de los casos, y que tendrá, en América, casi indefectiblemente, la propiedad de convertirse en una Revolución Socialista. Al enfocar la destrucción del imperialismo, hay que identificar a su cabeza, la que no es otra que los Estados Unidos de Norteamérica.” Todo lo descrito en estos párrafos del Mensaje a la Tricontinental (abril-mayo de 1967) no sólo sigue siendo plenamente vigente, sino que la globalización neoliberal lo ha potenciado al máximo. El saqueo del mundo y la naturaleza por parte del imperialismo llegan al paroxismo; la polarización de la riqueza de un lado minoritario y de la miseria en un grado creciente de la humanidad; la guerra como método de rapiña (ahora no es Vietnam, pero están Irak o Afganistán); la amenaza de una guerra nuclear contra Irán; los sufrimientos indecibles y el valor estoico de los palestinos; la imposición de los mismos planes económicos neoliberales, fotocopiados desde Washington en todos lados; el gobierno norteamericano como cabeza del imperialismo global. El mundo de hoy, cada vez más sumido en una misma opresión, requieren una actitud de lucha internacionalista y solidaria como la que practicó el Che, quien así no lo vea y crea que puede salvarse solo, que se ilusione pensando que su nación puede evadirse sola, está perdido, porque no ha entendido nada. “Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos, a las causas más sagradas y hacerlo único, indivisible. No pueden descender con su pequeña dosis de cariño cotidiano hacia los lugares donde el hombre común los ejercita (...) Todos los días hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilización...” (El socialismo y el hombre en Cuba). Hoy, como ayer, el problema central para la supervivencia del género humano, es el imperialismo. ¿Cómo enfrentarlo? El Che proponía repetir por doquier el ejemplo del heroico pueblo vietnamita. “Crear dos, tres, muchos Vietnam, es la consigna”. Hoy podríamos decir, crear dos tres Iraqs, o, por qué no, Venezuelas o Bolivias, ya que las formas de las luchas son variadas y cada pueblo la hace a su manera y en las condiciones que le toca:
“¡Cómo podríamos mirar el futuro de luminoso y cercano, si dos, tres, muchos Viet-Nam florecieran en la superficie del globo, con su cuota de muerte y sus tragedias inmensas, con su heroísmo cotidiano, con sus golpes repetidos al imperialismo, con la obligación que entraña para éste de dispersar sus fuerzas, bajo el embate del odio creciente de los pueblos del mundo!”
Todo lo que pueda haber de retroceso en la lucha por la liberación de los pueblos respecto a los años sesenta también fue atisbado por el Che. Es conocida su profunda repulsa y desconfianza por los burócratas del Kremlin, quienes, en nombre del socialismo, usufructuaban privilegios y negociaban con el imperialismo las luchas de liberación de los pueblos, como quien intercambia figuritas. Ahora esos mismos burócratas ya no hablan de socialismo (¡mejor!) y son prósperos capitalistas que se han robado (privatizado) las industrias de sus pueblos. Por algo en su mochila en Bolivia encontraron un libro de Trotsky. En el Mensaje a la Tricontinental denunció directamente la política de la URSS y China de dejar solo al pueblo de Vietnam:
“El imperialismo norteamericano es culpable de agresión; sus crímenes son inmensos y repartidos por todo el orbe. ¡Ya lo sabemos, señores! Pero también son culpables los que en el momento de definición vacilaron en hacer de Viet-Nam parte inviolable del territorio socialista, corriendo, sí, los riesgos de una guerra de alcance mundial, pero también obligando a una decisión a los imperialistas norteamericanos. Y son culpables los que mantienen una guerra de denuestos y zancadillas comenzada hace ya buen tiempo por los representantes de las dos más grandes potencias del campo socialista. Preguntemos, para lograr una respuesta honrada: ¿Está o no aislado el Viet-Nam, haciendo equilibrios peligrosos entre las dos potencias en pugna? Y, ¡qué grandeza la de ese pueblo! ¡Qué estoicismo y valor, el de ese pueblo! Y qué lección para el mundo entraña esa lucha.”
En Argelia en 1965, criticó directamente la política comercial de la URSS:
“El desarrollo de los países que han tomado el camino de la libertad debe ser apoyado por los países socialistas; esta es mi profunda convicción. ¿Cómo puede ser considerado de beneficio mutuo vender a los precios del mercado mundial las materias primas que ha costado sudor y sufrimiento a las masas de los países atrasados y comprar a los precios del mercado mundial las máquinas producidas por las grandes plantas automatizadas de hoy en día? Es obligación de los países socialistas terminar esta tácita complicidad con los países explotadores del Oeste”.
Respecto al carácter y la dinámica de los procesos de liberación de los países oprimidos, el Che respondió a los reformistas de ayer y hoy, a los “comunistas” stalinistas que sostenía la “teoría de la revolución por etapas”, según la cual nuestros pueblos repetirán el caminos de Estados Unidos y Europa de un “desarrollo” capitalista dirigido por una “burguesía progresista”, el Che señaló muy claramente, en un párrafo muy semejante lo dicho por Trostky:
“Por otra parte las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y sólo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución.” La misma convocatoria por parte del Che, y de la dirigencia cubana, encabezada por Fidel, a la conformación de la Tricontinental y posteriormente, la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), fue el intento, lastimosamente no repetido ni continuado, de conformar una Internacional revolucionaria, en momentos en que los burócratas de Moscú habían disuelto la III Internacional, fundada por Lenin y Trotsky. Hoy habría que retomar esa idea. El Che siempre tuvo una clara convicción “bolivariana” de la liberación de nuestro continente, es su faceta más conocida, porque no sólo la teorizó, sino que la llevó a la práctica, hasta las últimas consecuencias:
“Podemos preguntarnos: esta rebelión, ¿cómo fructificará?; ¿de qué tipo será? Hemos sostenido desde hace tiempo que, dadas sus características similares, la lucha en América adquirirá, en su momento, dimensiones continentales. Será escenario de muchas grandes batallas dadas por la humanidad para su liberación.”
¿Podemos criticar al Che? ¿Hay algo en lo que estaríamos en desacuerdo con él? La hipocrecía y la adulación seguramente son características que él repudiaba, así que mejor discutamos de frente las diferencias, como al le habría gustado, como deben hacer los revolucionarios.
A nuestro modesto juicio, la parte más débil de los aportes del Che fue su teoría del foco guerrillero. No porque haya que descartar para nada la realidad de que las revoluciones son sangrientas, ni que creamos la ficción de que el fantasma de la guerra civil esté descartado de nuestro futuro, ni creamos aquellos cuentos de que el “mundo cambió” y la historia se estancó en la democracia liberal (burguesa). La violencia es partera de la historia, y los acontecimientos en Venezuela y Bolivia indican que ella sigue allí, acechando, pese a los triunfos electorales de los sectores progresistas.
El problema es otro. De los escritos del Che se aprecia un claro unilateralismo en cuanto a los métodos de la lucha revolucionaria, la guerra de guerrillas. Hay también una exaltación un poco exagerada del campesinado latinoamericano y sus posibilidades revolucionarias. Esto en un momento en que, a partir de mediados del siglo XX, Latinoamérica dejaba su pasado rural y latifundista, por una industrialización sustitutiva, con crecimiento urbano cada vez mayor, y un peso creciente de la clase obrera compuesta por millones de personas, con sus propios métodos de lucha y organización.
Tal vez por esto los procesos revolucionarios en curso en el continente, y sus vanguardias más representativas (Venezuela, Bolivia, Ecuador) discurren por un camino un tanto distinto a lo preconizado por el Che.
La guerra de guerrillas tuvo cierto éxito allí donde se combinó con insurrecciones urbanas, como en la misma Cuba, Nicaragua, El Salvador. El caso de las FARC de Colombia es diferente y merece un estudio particular, pero indudablemente constituye una excepción en el continente. Finalmente, sin haberlo dicho todo, ni pretender haber abarcado una reflexión sobre la que hay tanto que decir y tantos tienen algo que decir, culmino señalando que el Che Guevara, desde mi perspectiva, es la encarnación del revolucionario al que todos debemos procurar imitar porque encarnó la moral nueva de la que debe nutrirse quien aspire a luchar por un mundo mejor. Por eso lo respetan a sus más acérrimos enemigos.
Para retratarlo como era, qué mejor que su carta de despedida a sus hijos, que también lo somos quienes procuramos (así sea un poquito) seguir su ejemplo (creo no haber leído nada más conmovedor en mi vida):
“A mis hijos Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto: Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre Uds. Casi no se acordarán de mé y los más chiquitos no recordarán nada. Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones. Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario. Hasta siempre, hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo, Papá”. A nuestro amigo, compañero, hermano y camarada Ernesto "Che" Guevara, resucitado y reencarnado en cada uno de nosotros El "Che" vive en cada ciudadano que se atreve a denunciar una injusticia, una corrupción, un olvido, una injusticia... El "Che" somos todos nosotros, los que no hemos renunciado a vivir y sentir la revolución día a día, lejos de la velocidad y el ruido del capitalismo. Y la paz y la felicidad es la base, la meta fundamental que debe fomentar y estimular cualquier revolución personal y colectiva. Crear uno, dos, tres Irak... denunciar a los especuladores, a los constructores mafiosos, a los traficantes de muerte es la tarea de un revolucionario. Luchar contra los reyes impuestos por los dictadores, denunciar a los abogados, fiscales, notarios, procuradores y resto de sicarios que utilizan las leyes para fomentar la injusticia y aumentar las desigualdades, el dolor, la estupidez, la miseria... es la tarea fundamental de cualquier ciudadano revolucionario, de cualquier persona digna y sensata. Cuando era muy joven, al poco tiempo del triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua, un compañero de militancia izquierdista me comentaba la posibilidad de embarcarnos en un buque que se dirigía a ese país centroamericano y enrolarnos en la milicia sandinista. La verdad es que yo acaba de iniciarme en las artes del amor y me interesaba mucho más combatir en la paz de los abrazos de M... Sin embargo, mi amigo y compañero del alma tuvo las agallas y el valor, embarcándose en un destartalado barco mercante. Mi buen camarada fue a Nicaragua y no dudo nunca en combatir y batirse valerosamente contra los marines y la contra. Yo, desde Valencia, no he dejado nunca de hacer siempre lo que mejor domino: escribir, con veloz destreza, tenacidad feroz y sistema germánico, todo tipo de libelos, reflexiones, proclamas, así como dinamizar e impulsar colectivos anticapitalistas y antifascistas, favoreciendo la sensibilización y extendiendo la reflexión desde una óptica claramente e inequivocamente marxista. Ahora, después de muchos años, cuando ya tengo canas y un enorme cansancio al ver la enorme y arrogante estupidez que envuelve a mis conciudadanos, creo que debería haber intentando acompañar a mi compañero y amigo del alma en su lucha armada contra esa basura de mercenarios norteamericanos, esos sicarios que llevan años invadiendo y expoliando España y todo el resto del planeta... Es mejor morir mirando fijamente a los ojos a tus enemigos que cansarse de escuchar todo tipo de majaderías, de escuchar a vulgares y zafios empleados y funcionarios públicos de pacotilla que, gracias a la especulación y al terrorismo urbanístico, vivimos en el Paraíso. Todavía no se han enterado esos pobres muertos de hambre, que tener una hipoteca y un sueldo fijo no los coloca por encima del bien y del mal. ¿Hasta cuando vamos a tolerar que España sea una vulgar colonia del terrorismo neoliberal? ¿Hasta cuando vamos a pensar que somos ricos y unos privilegiados por tener deudas e ir a cenar a restaurantes, cazar separadas desesperadas en discotecas y viajar al extranjero como borregos? Hace falta que el "Che" resucite y se reencarne en cada uno de los que todavía tenemos el corazón entero y sabemos mirar y ver aunque estemos un poco ciegos y cansados. Antonio Marín Segovia
Bibliografía:
1.Gallardo, Helio. Vigencia y mito de Ernesto Ché Guevara. Colección Luciérnaga. Editorial Universidad de Costa Rica, 1997. 2.Guevara, Ernesto Che. Mensaje a la Tricontinental. Ediciones Ruedo Ibérico. 3.Moreno, Nahuel. Che Guevara. Héroe y mártir de la revolución. Colección Personajes del Socialismo. Ediciones UNIOS. México, D.F. 1997.
"Me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie."
"Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar"
"Ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer, en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos."
"El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal."
"En una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera."
"...y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario."(A SUS HIJOS)
"Bolivia es el mejor país para hacer guerra de guerrillas en América."
"Dispara cobarde, que solo vas a matar a un hombre."
"El conocimiento nos hace responsables."
"El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor."
"Es mejor caminar descalzo, que ir robando zapatillas."
"Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura."
"¡Hasta la victoria siempre, libertad o muerte!" (Posteriormente Fidel Castro la cambiaría por 'Patria o muerte')
"La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella."
"Mi confianza en el triunfo final de lo que creo, es completa."
"No se vive celebrando victorias, sino superando derrotas."
"O nosotros somos capaces de destruir con argumentos las ideas contrarias, o debemos dejar que se expresen. No es posible destruir ideas por la fuerza, porque esto bloquea cualquier desarrollo libre de la inteligencia."
"Permitidme que diga, aun a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario se guía por grandes sentimientos de amor."
"Seamos realistas y hagamos lo imposible."
"Si avanzo sígueme, si me detengo empújame, si retrocedo mátame."
"Nuestro sacrificio es consciente, es el pago por la libertad que estamos construyendo"
"El escalón más alto que puede alcanzar la especie humana es ser revolucionario"
"Podrán cortar todas las flores, pero nunca terminarán con la primavera"
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE COMANDANTE.
De mi amigo y compañero de batallas y aventuras poéticas: ttp://carbonell.com.ar/indiceche.htm
Che poema de JULIO CORTÁZAR (octubre de 1967)
 Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca pero no importaba.
Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo, le tomé su voz libre como el agua, caminé de a ratos cerca de su sombra.
No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida.
Selección de Antonio Marín Segovia Selección de Antonio Marín Segovia
VALENCIA AMABLE- http://www.quediario.com/blogs/13746/
"Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar"
"Ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer, en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos."
"El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal."
"En una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera."
"...y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario."(A SUS HIJOS)
"Bolivia es el mejor país para hacer guerra de guerrillas en América."
"Dispara cobarde, que solo vas a matar a un hombre."
"El conocimiento nos hace responsables."
"El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor."
"Es mejor caminar descalzo, que ir robando zapatillas."
"Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura."
"¡Hasta la victoria siempre, libertad o muerte!" (Posteriormente Fidel Castro la cambiaría por 'Patria o muerte')
"La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella."
"Mi confianza en el triunfo final de lo que creo, es completa."
"No se vive celebrando victorias, sino superando derrotas."
"O nosotros somos capaces de destruir con argumentos las ideas contrarias, o debemos dejar que se expresen. No es posible destruir ideas por la fuerza, porque esto bloquea cualquier desarrollo libre de la inteligencia."
"Permitidme que diga, aun a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario se guía por grandes sentimientos de amor."
"Seamos realistas y hagamos lo imposible."
"Si avanzo sígueme, si me detengo empújame, si retrocedo mátame."
"Nuestro sacrificio es consciente, es el pago por la libertad que estamos cons
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